Dinámicas de confianza

Niños_Confianza

Continuamos con la recopilación de dinámicas, y esta vez es el turno de las dinámicas de confianza.

Son, en su mayor parte, ejercicios físicos para probar y estimular la confianza en uno/a mismo/a y en el grupo. Construir la confianza dentro del grupo es una parte muy importante dentro de las relaciones sociales, tanto para fomentar las actitudes de solidaridad y la propia dimensión de grupo, como para prepararse para un trabajo en común, por ejemplo para una acción que pueda suponer riesgos, o un trabajo que suponga un esfuerzo creativo.

Los juegos de confianza necesitan una serie de condiciones mínimas para que adquieran todo sus sentidos e interés. Un juego, en lugar de estimularla, por tanto, en ocasiones ser contraproducente. Antes de empezar a trabajar con estos juegos, el grupo tiene que conocerse. Podremos ir introduciendo diversos juegos que exijan grados de confianza, siempre teniendo en cuenta en qué momento se encuentra el grupo.

  1. SALTO DE FE
  2. EL LAZARILLO
  3. SUBMARINOS Y TORPEDOS
  4. EL VIENTO Y EL ÁRBOL
  5. MUELLE HUMANO
  6. EL JARDINERO
  7. CONTROL REMOTO
  8. NARIZ CON NARIZ
  9. DRÁCULA O ERES TÚ EL AMOR DE MI VIDA
  10. EL LAVACOCHES

1. Salto de fe

Cuando pensamos en dinámica de confianza sin duda esta es la primera en la que pensamos, ya que es la más conocida pero no de las mejores para utilizar con niños, ya que es fácil que alguno pueda hacerse daño ya que no tienen mucha fuerza para coger a sus compañeros.

Desarrollo: En el juego uno será el que dé el “salto de fe” y el resto los que le cogerán. Se colocará en un lugar elevado, aunque no mucho, y se dejará caer hacia atrás para que el grupo le coja. Esta dinámica necesita un grado de confianza bastante grande por parte de los que saltan por lo que recomiendo empezar por las siguientes dinámicas.

2. El Lazarillo

Definición: Se trata de guiar a un compañero que está con los ojos vendados.

– Participantes: Grupo a partir de 6 años.

– Materiales: Pañuelos o vendas para tapar los ojos.

– Consignas de partida:
Silencio durante todo el ejercicio, el paseo no es una carrera de obstáculos para el ciego, sin ocasión de experiencias, seamos imaginativos (por ej. : ponerle en presencia de sonidos diferentes, dejarle sólo un rato, hacerle recorrer objetos durante el trayecto y cada uno debe estar atento a los sentimientos que vive interiormente y los que vive su pareja, en la medida en que los perciba.

– Desarrollo: La mitad del grupo tiene los ojos vendados. Están agrupados de dos en dos (un ciego y un guía). Los guías eligen a los ciegos, sin que sepan quien les conduce. Durante 10 minutos los lazarillos conducen ciegos, después de los cual hay un cambio de papeles (se elige pareja de nuevo, ahora escogen los que antes hacían de ciegos).

3. Submarinos y torpedos

– Participantes: Grupo a partir de 6 años.

– Materiales: Pañuelos o vendas para tapar los ojos.

– Desarrollo: Se trata de una variante del lazarillo. En este caso el grupo se dividirá en varios grupos de hasta 6 personas, que se colocarán en fila, uno detrás de otro con las manos en el de delante. Todos se cubrirán los ojos, menos el último de la fila, que será el que les guíe a todos mediante el tacto, él se lo hará al de delante y este al de delante suyo y así hasta el primero que será el que gire en la dirección marcada. Si aprieta el hombro derecho significará girar a la derecha, si lo hace en el hombro izquierdo, a la izquierda, y para parar pondrá la mano en la cabeza. En ningún caso podrán hablar.

Pero este juego tiene una variante, en caso de que el grupo cuente con la confianza necesaria se añadirá un elemento más ¡los torpedos! Cada grupo será un submarino y tendrá que vencer al resto de submarinos lanzándoles torpedos. En caso de alinearse con otro submarino el guía tocará 2 veces ambos hombros para transmitir el mensaje y el primero saldrá disparado hacia delante hasta que toque a alguien, el cual será eliminado y el submarino se reducirá. A continuación el torpedo se colocará detrás de su submarino y será el que guíe a continuación.

4. El viento y el árbol

Definición: Una persona, en el centro del círculo, se deja bambolear de uno a otro, como las ramas de un árbol mecidas por el viento.

 Participantes: Grupo, clase,…. a partir de 5 años.

– Desarrollo: Un participante se sitúa en el centro y cierra los ojos. Sus brazos penden a lo largo de su cuerpo y se mantiene totalmente derecho, para no caerse. El resto de los participantes, que forman un círculo a su alrededor, le hacen ir de un lado para otro, empujándole y recibiéndole con las manos. Al final del ejercicio es importante volver a la persona en posición vertical, antes de abrir los ojos.

5. El muelle humano

Definición: Se trata de dejarse caer contra otra persona cada vez más lejos.

Objetivos: Favorecer la confianza. Estimular el equilibrio corporal y la cooperación.

Participantes: Grupo a partir de 10 años.

Desarrollo: El Grupo se divide por parejas. Los/as integrantes de cada pareja se colocan frente a frente con las palmas de las manos tocándose. Dan un paso hacia atrás y sin separar los pies del suelo se dejan caer hacia delante hasta apoyarse nuevamente en las palmas de las manos. Van repitiendo lo mismo cada vez desde un poco más atrás hasta que sea posible.

6. El jardinero

– Definición: Consiste en retomar un objeto con los ojos tapados a través de un itinerario.

Objetivos: Desarrollar la confianza en sí mismo. Estimular la orientación espacial.

Participantes: Grupo a partir de 4 años.

Materiales: Un objeto que represente un instrumento de jardinería. Algo para tapar los ojos.

Desarrollo: Los/as jugadores/as se sitúan en dos filas frente a frente a dos metros de distancia aproximadamente, representando a los árboles de una avenida. La primera persona que hace de jardinero/a tiene que situarse en un extremo de la avenida (pasillo) con los ojos vendados, debiendo ir en busca del objeto que se encuentra en el otro extremo de la avenida. Este trayecto debe hacerse sin tocar los árboles. Sucesivamente van saliendo nuevos/as jardineros/as, hasta pasar todo el grupo.

Notas: Si queremos complicar un poco el juego para hacerlo con jóvenes, se puede complicar el itinerario haciendo que el pasillo tenga curvas, etc.

7. El control remoto

– Definición: Se trata de seguir el sonido de tu nombre con los ojos cerrados y sin chocarte con las demás personas del grupo.

Objetivos: Favorecer la confianza y aprender a orientarse mediante la escucha.

Participantes: Grupo a partir de 8 años.

Materiales: Algo para taparse los ojos.

Desarrollo: Se divide el grupo en dos, de forma que cada cual tenga su pareja. Una mitad ocupa el centro y se tapan los ojos. La otra mitad, a una cierta distancia son los/as lazarillos. Tendrán que guiar a su pareja tan sólo llamándola por su nombre y sin poder tocarla.

8. Nariz con nariz

– Definición: Se trata de tocar la nariz del compañero/a con tu propia nariz y con los ojos cerrados.

Objetivos: Favorecer la comunicación en el grupo. Desarrollar la confianza. Permitir el contacto físico rechazando los estereotipos sexuales convencionales.

Participantes: Grupo a partir de 6 años.

Materiales: Algo para taparse los ojos.

Desarrollo: Por parejas a una distancia de un metro aproximadamente. Una persona de cada pareja se tapa los ojos y se va adelantando poco a poco, intentando tocar con la punta de su nariz la de su compañero/a, que permanecerá inmóvil con los ojos abiertos y sin poder hablara. Tan sólo puede guiar al otro/a soplando suavemente para indicar su posición. Luego pueden cambiar los papeles o hacerlo los/as dos al mismo tiempo con los ojos tapados.

9. Drácula o Eres tu el amor de mi vida

Definición: Todo el grupo con los ojos cerrados pasea por la sala, hasta que por los mordiscos de un/a drácula todos/as se vuelvan vampiros.

Objetivos: Crear un ambiente de distensión. Favorecer la confianza en el grupo.

Participantes: Grupo a partir de 8 años.

Materiales: Algo para taparse los ojos.

Desarrollo: Todo el grupo con los ojos cerrados se pasea por la zona de juego. El animador/a nombra a una o dos personas Dráculas. Cuando cualquier persona choca con otra le pregunta: “¿Eres Drácula?”; si no lo es, contestará negativamente diciéndole su nombre, y ambas continúan paseando. Si es un/a Drácula no contesta con su nombre, sino dándole un mordisco en el cuello a la vez que da un gran grito. A partir de ese momento, al ser contagiosa la mordedura, se convierte en un/a nuevo Drácula. El juego continúa hasta ser todos/as Dráculas.

Notas: Se puede hacer igual pero cambiando la pregunta, por “¿Eres tu el amor de mi vida?”, pasando los/as Dráculas a ser los/as amantes secretos.

10. El lavacoches

– Objetivos: Estimular un ambiente distendido. Formar cohesión en el grupo a través del contacto físico.

Participantes: Grupo a partir de 5 años.

Desarrollo: Hacemos dos filas con los integrantes del grupo, paralelas. Posteriormente repartiremos funciones de lavado de coches a los participantes. Para esto dividiremos en pequeños subgrupos las filas, es decir, si los dividimos de seis en seis: tres serán de la fila de la derecha y otros tres de la izquierda. Las funciones serán las siguientes: enjabonador, escobillas, agua y secado. Una persona se meterá en el papel de “ser un coche”, pasará por el túnel y los demás intentarán limpiarlo cumpliendo su función asignada.

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